Alter Christus | Emili Marlés, galardón de Nueva Evangelización: “Creo sinceramente que nos encontramos en el mejor momento histórico del diálogo entre ciencia y fe”

Mossen Emili Marlén galardón alter chritus nueva evangelización
(Foto Bernat Millet)

LomásRC

El sacerdote Emili Marlés ha recibido el Alter Christus por su impulso a la Nueva Evangelización, especialmente en el diálogo entre ciencia y fe y en la introducción de métodos como Life Teen y Sicómoro en España. “Creo sinceramente que nos encontramos en el mejor momento histórico del diálogo entre ciencia y fe”, afirma, a la vez que señala al hablar de algunos métodos como Life Teen que estos “han tenido una influencia muy significativa en la pastoral juvenil” y que “la Iglesia debe aprender a traducir el Evangelio en nuevas parábolas”.

Ordenado en 2002 y actualmente rector de la parroquia de Sant Pere d’Octavià, Mn. Emili Marlés compagina la docencia en Cristología con la dirección de la Cátedra Telos (un espacio dedicado al diálogo entre ciencia, filosofía y teología) y su servicio como delegado de Evangelización de la diócesis de Terrassa. Es también el responsable del primer curso online de la Iglesia Católica para el diálogo ciencia-fe. Su trabajo lo ha convertido en una referencia en el ámbito del anuncio cristiano en contextos culturales complejos. “Es fundamental mostrar que el pensamiento cristiano es maduro, profundo y verdaderamente interpelador”, subraya al explicar cómo presentar hoy la fe a la sociedad.

 

Mn. Emili, en la misa de pollito de la Navidad pasada
Mn. Emili, en la misa de pollito de la Navidad pasada.

 

La ciencia y la fe suelen presentarse como mundos opuestos, pero usted ha dedicado su vida a tender puentes entre ambos. ¿Cómo cree que ese diálogo puede ser hoy una forma concreta de Nueva Evangelización?

Sin duda vivimos en una cultura profundamente marcada por el impacto de la ciencia y la tecnología. Un impacto extraordinariamente positivo, del que todos nos beneficiamos en muchos aspectos de nuestra vida. Sin embargo, una de las dificultades más reales para creer hoy es la impresión de que hay que elegir entre ciencia o religión. Por eso es tan importante mostrar que ambas pueden convivir y enriquecerse mutuamente.

 

La filosofía de la ciencia desarrollada a lo largo del siglo XX ha sido un puente fundamental para este diálogo, porque nos ha permitido comprender mejor cómo la ciencia conoce la realidad y descubrir que los aspectos personales y humanos están también presentes en el propio método científico.

 

Creo sinceramente que nos encontramos en el mejor momento histórico del diálogo entre ciencia y fe. Pero sigue siendo, en gran medida, un diálogo que se da en ámbitos académicos, y por eso es esencial hacerlo llegar a un público más amplio. Ese es precisamente el objetivo del curso www.scienceandfaithonline.org del que soy director y que hemos creado con la ayuda de los mejores especialistas españoles de este ámbito.

La ciencia y la fe pueden convivir y enriquecerse mutuamente

Pero en su caso además la Nueva Evangelización llega a tocar aspectos totalmente pastorales como las iniciativas Life Teen y el método Sicómoro, que buscan acercar el Evangelio a los jóvenes y a quienes se han alejado de la fe. ¿Qué ha aprendido sobre cómo anunciar a Cristo en una cultura que ya no se considera cristiana?

Ante todo, es fundamental mantener una actitud positiva hacia la cultura actual, porque ella nos ofrece nuevos esquemas mentales que nos ayudan a comprender y expresar mejor el Evangelio. Si la Iglesia intenta evangelizar sin inculturarse, su mensaje corre el riesgo de volverse irrelevante para el mundo de hoy. En cambio, cuando sabe traducir el Evangelio en nuevas parábolas, la cultura se siente interpelada y escucha con más atención.

 

Por supuesto, el Evangelio no solo nos desafía personalmente, sino que también interpela a nuestra cultura, invitándola a una conversión que, lejos de empobrecerla, la enriquece con la vida nueva que brota de Cristo. Por eso, la Iglesia está llamada a estudiar a fondo la cultura contemporánea, para descubrir en ella todas las semillas del Verbo que ya están presentes, y así anunciar el Evangelio de un modo verdaderamente significativo y fecundo.

 

En la bendición del domingo de ramos de este año
En la bendición del domingo de ramos de este año.

 

Como Delegado de Evangelización de la diócesis de Terrassa, trabaja para que esta llamada llegue al corazón de los sacerdotes y parroquias. ¿Qué pasos concretos está dando la diócesis para renovar la pasión misionera?

Hace dos años iniciamos un camino de renovación a través del curso Autem, orientado a la renovación de las parroquias. La participación fue voluntaria, y se inscribieron treinta sacerdotes —casi un tercio del presbiterio de la diócesis—. Fue una experiencia muy enriquecedora, porque cuando los sacerdotes nos unimos para reflexionar juntos sobre la evangelización, se fortalece también nuestra comunión sacerdotal.

 

En este proceso nos hemos preguntado qué tipo de parroquia queremos construir y hemos elaborado, por así decirlo, una “carta a los Reyes”, que hemos denominado parroquias Evangelii Gaudium. Es fundamental tener claro el horizonte hacia el que deseamos avanzar. A partir de ahí, elaboramos un plan que nos ayude a implementar los cambios, comenzando por aquellos que pueden generar un mayor impacto y convertirse en catalizadores de otras transformaciones.

 

Actualmente estamos celebrando unos encuentros que llamamos Mesas para la Renovación Parroquial, donde vamos concretando, de manera muy sinodal, los pasos necesarios para hacer realidad esta renovación.

Life Teen y Sicómoro: dos caminos para reavivar el primer anuncio

Usted ha viajado y estudiado modelos de evangelización en otros países, especialmente en Estados Unidos. ¿Qué experiencias o claves cree que pueden inspirar el camino de la Iglesia en España? ¿En qué nos llevan la delantera?

Creo profundamente que el Espíritu Santo está suscitando, en distintas partes del mundo, las soluciones que nuestras parroquias y diócesis necesitan. Por eso es importante mantener una actitud de escucha y de discernimiento, investigando allí donde el Espíritu sopla con especial frescura, para inspirarnos, aprender y adaptar aquello que en otros lugares está dando fruto. Esto es algo que en muchos ámbitos profesionales o educativos se hace con naturalidad; ¿por qué no hacerlo también en la vida de la Iglesia?

 

Con este convencimiento, junto con un grupo de sacerdotes, hemos organizado varios viajes para conocer in situ esas realidades vivas: para experimentarlas directamente y dialogar con sus protagonistas. En algunos sectores de la Iglesia en América he encontrado una notable creatividad pastoral y una gran capacidad de diálogo con la cultura contemporánea, que a mí personalmente me ha enriquecido mucho.

 

En particular, el movimiento Life Teen ha tenido una influencia muy significativa en la pastoral juvenil que actualmente se está desarrollando en España, y constituye un ejemplo luminoso de cómo acompañar a los jóvenes desde una fe viva y profundamente eclesial.

 

Mn. Emili, bautizando a un adulto en Vigilia Pascual de este año
Mn. Emili, bautizando a un adulto en Vigilia Pascual.

 

En su experiencia, ¿qué papel juega la belleza del pensamiento y del conocimiento científico en atraer hoy a las personas hacia Dios?

Es fundamental mostrar que el pensamiento cristiano es maduro, profundo y verdaderamente interpelador, pero también capaz de dejarse cuestionar por los desafíos de nuestro tiempo. El Evangelio no teme el diálogo con la cultura; al contrario, lo enriquece con su luz.

 

Debemos anunciarlo siempre con humildad y con belleza, conscientes de que la verdad del Evangelio no se impone, sino que se propone y va calando poco a poco en el corazón de las personas.

 

Además, uno de los testimonios más elocuentes hoy es la experiencia de la fraternidad. Vivimos en una sociedad marcada por el individualismo, y cuando alguien se encuentra cara a cara con una comunidad fraterna, auténtica, esa experiencia nunca le deja indiferente.

Terrassa avanza hacia parroquias Evangelii Gaudium mediante un proceso sinodal

La Nueva Evangelización no solo busca métodos nuevos, sino un corazón nuevo. ¿Cómo cuida usted su propia vida espiritual para que su ministerio siga siendo fecundo? ¿Puede darnos alguna recomendación?

Ciertamente, los métodos por sí solos no sirven de nada si no hay una verdadera santidad de vida. Es la vida del evangelizador —su autenticidad, su unión con Cristo— lo que realmente toca los corazones y hace posible que nuestra pastoral genere procesos de seguimiento del Señor.

 

Por eso es fundamental que los sacerdotes cuidemos nuestra relación personal con Jesús, que esté siempre fresca y viva. Pero también debemos velar por la vida espiritual de nuestros principales colaboradores, porque los laicos son agentes imprescindibles en la tarea de la evangelización.

 

En mi caso, algo que me ayuda mucho es dedicar un día al mes a un retiro personal. En ese tiempo el Señor me orienta, me ilumina y renueva mi entrega. Estos retiros los comparto con un grupo de sacerdotes amigos, con quienes intentamos acompañarnos mutuamente y vivir con fidelidad y alegría nuestra vocación sacerdotal.

Toda la actualidad
cada semana en
LomásRC

Scroll al inicio