Curso para el discernimiento | Giovanni Bini Smaghi: “Si sientes ese miedo, es el momento de responder a tu pregunta sobre la vocación: enfréntala y reza”

Giovanni, un joven en el curso de discernimiento vocacional

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“Quise comenzar el curso para obtener respuestas, o mejor dicho, aclaraciones sobre mi vocación y sobre el llamado del Señor hacia mí. Este Amor que he sentido durante toda mi vida por parte del Señor”. Giovanni es italiano y participa en un curso de discernimiento vocacional organizado por los Legionarios de Cristo, un tiempo que vive como oportunidad para dejarse acompañar por la oración, la comunidad y la dirección espiritual.

Giovanni tiene 23 años, nació en Milán y ha estudiado Diseño del producto, modelación 3D y uso de impresoras 3D. De este curso de discernimiento vocacional, asegura que le está cambiando en la vida, sobre todo “la capacidad de abandonarme en los brazos de Dios y en los brazos de María, sin tener miedo de lo que pueda suceder”, nos explica. El P. Nikolaus Klemeyer, LC, rector del noviciado de los legionarios de Cristo de Madrid, nos señalaba en una entrevista que “hoy en día hay un enfoque más personalizado en el noviciado, en el que se acompaña a cada joven en su proceso de maduración humana, espiritual y relacional. También se da más protagonismo a la libertad y responsabilidad personal en el camino de formación”.

 

Giovanni con la comunidad del noviciado y los jóvenes que están en el curso de discernimiento
Giovanni con la comunidad del noviciado y los jóvenes que están en el curso de discernimiento.

 

¿Qué te llevó a participar en este curso con los Legionarios de Cristo?

Dado que soy una persona muy curiosa y cuando algo se me mete en la cabeza, pocas veces se me va, quise comenzar el curso para obtener respuestas, o mejor dicho, aclaraciones sobre mi vocación y sobre el llamado del Señor hacia mí. Este Amor que he sentido durante toda mi vida por parte del Señor: desde la muerte de mi padre, pasando por una buena cerveza con los amigos, hasta en las cosas más sencillas.

 

¿Cómo estás viviendo este tiempo de discernimiento? ¿Qué aspectos de tu vida se están transformando?

Este tiempo de discernimiento lo estoy viviendo con una venda en los ojos: desde el principio le pedí al Señor que me tapara los ojos y que me guiara Él. Para mí, lo más difícil es no saber cuál será el camino futuro ni lo que me espera cada día. Justamente eso es lo que está cambiando en mi vida: la capacidad de abandonarme en Sus brazos y en los brazos de María, sin tener miedo de lo que pueda suceder, porque si estoy en Él, Él me llevará por el camino correcto.

 

Giovanni en misiones de Semana Santa en Córdoba
Giovanni, en misiones de Semana Santa en Córdoba.

 

Muchas veces se asocia vocación solo a la vocación al sacerdocio o a la vida consagrada. ¿Cómo entiendes tú la vocación cristiana?

La vocación no siempre es la sacerdotal o la consagrada, como muchos piensan. Lo que podría parecer una frase sencilla, pero profunda, es que todas las vocaciones son vocaciones al Amor: ser capaz de enseñar y transmitir precisamente ese Amor que Dios nos ha dado a través de su Hijo, que murió por nosotros solo por Amor. Las distintas vocaciones existen para transmitir ese don de maneras diferentes; ninguna es más importante que otra, todas son esenciales para llevar a cumplimiento el Amor de Dios.

 

¿Qué papel están teniendo la oración, la dirección espiritual o la comunidad en este proceso de búsqueda?

En este año de colaborador y de discernimiento he podido experimentar la oración constante. He comprendido su importancia: comenzar y terminar el día agradeciendo por lo que ha sucedido, tener una hora de meditación para reflexionar sobre lo que el Señor quería decirme. Ahora, durante el curso, en este lugar especial que es el noviciado, todo se vuelve más fácil, porque todo te lleva a la oración.

 

Obviamente, la figura de la comunidad es fundamental: te acompaña y te apoya paso a paso. Este año he podido vivir la verdadera fuerza de una comunidad, aunque sea complicada, pero muy unida y acogedora, siempre capaz de regalarte una sonrisa.

 

El director espiritual, para un cristiano, es fundamental: te guía y te ayuda en la oración diaria, te hace ver los problemas desde otra perspectiva, y sabes que siempre puedes contar con él.

 

Con el P. Rafael y el H. Meyer, en Següenco, Asturias
Con el P. Rafael y el H. Meyer, en Següenco, Asturias.

 

¿Qué les dirías a otros jóvenes que sienten una inquietud por entrar a fondo a descubrir cuál es el camino al que el Señor les llama?

Es justo y bueno sentir la inquietud, porque es necesario tener cierto miedo para tomar la decisión correcta en las cosas que realmente merecen la vida, en las que te juegas la vida. Si sientes ese miedo, es el momento de responder a tu pregunta sobre la vocación: enfréntala y reza, el Señor sabrá darte una respuesta si ese es tu momento.

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