
Hablar de la muerte con esperanza: la lección del Colegio Real Monasterio de Santa Isabel
LomásRC
- Artículo de El País: “De la muerte hay que hablar con los niños de manera honesta, clara y empática”
- El colegio RMSI homenajea a Julia en el Día mundial contra el cáncer: “Nos recordó lo esencial: no rendirse y abrazar cada momento con esperanza”
En un reciente reportaje publicado por El País, el periodista Galo Martín Aparicio abordó cómo hablar de la muerte con los niños. Entre los testimonios recogidos, destaca el del equipo de psicólogas del Colegio Real Monasterio de Santa Isabel, que compartió su experiencia al afrontar el fallecimiento de una alumna, Julia, de apenas siete años. El artículo subraya la importancia de tratar el tema con naturalidad, honestidad y empatía, ayudando a los pequeños a comprender que la muerte forma parte de la vida.

Acompañar desde la fe y la escucha
El artículo explica que en los centros públicos se habla poco de la muerte. Si acaso un poco en la clase de Religión, a la que no acuden todos los alumnos, lo cual contrasta con la experiencia vivida en el colegio concertado y católico Real Monasterio de Santa Isabel. El artículo explica que en este centro del Regnum Christi cuentan con una guía para afrontar el duelo y ofrecer un buen acompañamiento. Una herramienta que idearon arropados por el Colegio Oficial de Psicólogos de Cataluña y la Asociación de Familiares y Amigos de Niños Oncológicos de Cataluña (AFANOC), dependiente del hospital San Juan de Dios de Barcelona.
Las psicólogas Belén Sánchez, Marta Orta y Margarita Ram de Viu, del departamento de orientación psicopedagógica del colegio, explican que este proceso se vivió con tiempo, acompañamiento y una preparación emocional de toda la comunidad educativa. Hablar de la muerte es necesario, afirma Ram de Viu, mientras que Sánchez subraya la importancia de hacerlo con un lenguaje que los niños comprendan, sin eufemismos ni silencios, para evitar miedos futuros. Por su parte, a los familiares les recomiendan que no hagan uso del “se ha ido de viaje o se ha dormido”: la muerte es parte de un ciclo.

Preparar a la comunidad educativa
Ram de Viu recuerda que mientras la alumna estaba ingresada en el hospital, sus compañeras hablaban de ella en clase con su tutora, y respondía a sus preguntas. Tras el fallecimiento, familias, profesores y alumnos pudieron rezar, hablar y escucharse mutuamente. Según explica El País, los pequeños “han encajado y aceptado con naturalidad la pérdida”, recordando que el dolor compartido se convierte en consuelo. En este proceso, la fe y la esperanza son pilares fundamentales que ayudan a integrar el duelo con paz y a redescubrir el valor de la vida.
- ÚLTIMAS NOTICIAS
- ÚLTIMAS NOTICIAS
- SÍGUENOS EN INSTAGRAM
- NOTICIAS RELACIONADAS
- NOTICIAS RELACIONADAS


