
Iglesia diocesana y Regnum Christi | Pablo Calzado, agente pastoral de tanatorios, en Barcelona: “Somos realidades complementarias y tenemos mucho que ofrecer y recibir”
LomásRC
Pablo Calzado, anterior director local del Regnum Christi, trabaja en la diócesis de Barcelona como agente pastoral de tanatorios, un servicio en el que laicos, religiosos y sacerdotes acompañan a quienes atraviesan el dolor de la pérdida. Con más de cuarenta años de pertenencia al Regnum Christi, Pablo explica cómo la colaboración con la diócesis ensancha la mirada y fortalece la misión común: “Ambos tenemos mucho que ofrecer y que recibir y aprender del otro”, y nos explica cómo él, siendo laico del Regnum Christi, está plenamente insertado en la vida de la diócesis de Barcelona.

¿Cómo describirías tu labor como agente de pastoral en los tanatorios?
Nuestra labor se puede resumir en dos palabras: consuelo y esperanza. Al final, nuestra misión y función en los tanatorios consiste en tener una breve entrevista con la familia, que nos cuenten cómo era el difunto, e intentar darles el máximo consuelo posible. A veces cuesta, porque cada vez encontramos más familias poco creyentes o creyentes “a su manera”. Pero de eso se trata: de ofrecer consuelo y esperanza.
Nuestra labor se puede resumir en dos palabras: consuelo y esperanza.
¿En qué consiste ese primer encuentro con la familia y cómo continúa la celebración?
La entrevista suele durar unos quince minutos, no más. Después salimos a presidir el responso -no “celebrarlo”, porque los laicos presidimos- siguiendo el ritual marcado. Se trata simplemente de seguir el ritual, aunque cada maestrillo tiene su librillo. Yo intento comenzar con una semblanza del difunto: un pequeño homenaje en el que cuento cómo era, sus virtudes y lo que aportó a su familia. En la celebración se proclama un Evangelio, que elegimos según el caso, y después hago una breve reflexión que siempre gira en torno a dos temas: la esperanza y el legado.
¿Qué mensaje espiritual intenta transmitir en ese momento de despedida?
También hablo de la misericordia: suelo recordar que, cuando el difunto llega ante Dios, Él solo le hace una pregunta: “¿Cuánto has amado en tu vida?”. Invito a pedir perdón a Dios y también a la persona que se tiene cerca, para crear un ambiente de misericordia y reconciliación que haga el mundo un lugar mejor. Y siempre insisto en que lo único que podemos hacer por el difunto es rezar. Rezamos por él y lo recordamos en el corazón. Esa es nuestra labor.
Invito a pedir perdón a Dios y también a la persona que se tiene cerca, para crear un ambiente de misericordia y reconciliación que haga el mundo un lugar mejor.
¿Qué papel crees que tiene el Regnum Christi dentro de la Iglesia local?
En mi opinión, el papel fundamental del Regnum Christi en la Iglesia local es el de apoyar en todo lo posible -sin perder nuestros objetivos y metodología- la vida de la diócesis, que es la vida del cristianismo en un espacio concreto. Debemos pensar que el Regnum Christi no tiene sentido más que en la realidad eclesial local.
En los tanatorios, para muchos, puede ser la primera o la última vez que oyen hablar de Dios
¿Qué frutos has visto nacer del trabajo conjunto entre el Regnum Christi y la diócesis?
He podido observar una mayor cercanía entre ambos, aunque hay un camino todavía a recorrer por ambas partes: tenemos que entender que somos realidades complementarias y que ambos tenemos mucho que ofrecer y que recibir y aprender del otro. De esta cercanía surge también una mayor confianza mutua.

¿Cómo percibes que el carisma del Regnum Christi enriquece la vida de la Iglesia diocesana? ¿Y cómo la Iglesia diocesana enriquece al Regnum Christi?
En la medida en la que seamos realmente fieles al carisma recibido de Dios, podemos ser testigos de la presencia real de Cristo en nuestras vidas, haciendo palpable ese Cristo Apóstol del Reino que nosotros nos esforzamos por vivir y transmitir; al mismo tiempo, la Iglesia diocesana puede mostrarnos otras formas de obrar y sentir, enriqueciéndonos, invitándonos a dejar de lado la tentación endogámica de pensar que “somos los mejores” o de que la nuestra es “la única forma de hacer las cosas”: el Espíritu Santo está presente en su Iglesia y se manifiesta de diferentes formas.
La Iglesia diocesana nos ayuda a dejar la tentación de pensar que somos los mejores
Si tuvieras que resumir en una frase la relación entre Regnum Christi e Iglesia diocesana, ¿cuál sería?
El obispo Javier Vilanova me dijo algo que me marcó mucho: que para muchos, este responso será la primera o la última vez que oigan hablar de Dios. Y debemos ser muy conscientes de esa realidad. También me dijo, cuando me enviaron a este servicio, algo que me quedó grabado: “Hasta ahora has trabajado en la Iglesia; ahora trabajarás para la Iglesia”. Me pareció muy bonito. Nuestra misión solo tiene sentido en la Iglesia, para la Iglesia y desde la misión sobrenatural y humana de la Iglesia.
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