- Ambientes Seguros en el Regnum Christi
- Luis Alfonso Zamorano: “A quien ha mirado a los ojos de las víctimas, y se ha dejado mirar por ellas, le será imposible vivir de espaldas a su sufrimiento”
El 19 de noviembre es el Día Mundial para la Prevención del Abuso de Niños, Niñas y Adolescentes, y el 20 de noviembre es en la Iglesia en España la Jornada de Oración por las Víctimas de Abusos Sexuales, una iniciativa promovida por el papa Francisco.
Oración por los que han sufrido abuso sexual
Con motivo de esta jornada de oración por las víctimas de abusos, ponemos a tu disposición la oración elaborada por la Comisión Pontificia para la Protección de los Menores pidiendo por todas las personas que han sufrido abuso sexual. La Jornada invita a rezar, a escuchar, a sostener con delicadeza a quienes viven procesos de dolor y a seguir construyendo una cultura del cuidado que ponga siempre en el centro la dignidad de cada persona.
Padre Santo, que cuidas con amor solícito de tus hijos e hijas, especialmente de los más pequeños y vulnerables, te encomendamos las vidas de tantos niños, niñas, jóvenes y adultos vulnerables, que han sido abusados sexualmente, decepcionando su confianza y destruyendo su candor.
Ayúdanos a escuchar sus gritos de dolor y a asumir la responsabilidad de tantas vidas destrozadas. Que ellos y ellas puedan encontrar la comprensión y el apoyo por parte de sus comunidades y de sus familias, para que con la ayuda de tu gracia logren sanar sus heridas y recuperar la paz.
Por Jesucristo Nuestro Señor, tu Hijo, que compartió nuestras debilidades en todo menos en el pecado, y vive y reina contigo en la unidad del Espíritu Santo por los siglos de los siglos,
Amén
Música que sana
Los cinco temas musicales que compartimos han sido compuestos por el P. Luis Alfonso Zamorano, sacerdote y músico con una larga experiencia en acompañamiento espiritual y psicológico a víctimas de abuso, especialmente a víctimas en entornos eclesiales.
En una entrevista con motivo de los Galardones Alter Christus explicaba que para algunas personas heridas estas melodías habían sido bálsamo en momentos complicados. Además de su calidad artística, cada canción nace desde la escucha profunda y la cercanía a quienes más han sufrido.
“¿No estoy aquí que soy tu Madre?”: «Tengo testimonios de personas a las que les ayuda mucho a calmarse y serenarse cuando tienen síntomas de ataques de ansiedad o de pánico, producto del estrés postraumático».
“Dejarse, solo dejarse”: «He recibido varios testimonios de personas a las que les ayuda mucho. Sienten que necesitan aprender a dejarse amar. Esto es muy difícil para muchos supervivientes porque la experiencia del abuso les hizo creer que son sucios y despreciables, culpables de su desventura y, por lo tanto, que no son dignos de ser amados».
«Por amor a ti»: «Es una canción inspirada en el cántico del libro de Isaías que da título a los libros. Es la promesa que hace el Señor de transformar el dolor “en medicina” y la invitación que se nos hace a no descansar y no bajar los brazos en nuestro cuidado y acompañamiento hasta que pueda ser cumplida en su vida la bienaventuranza hecha a los sedientos y hambrientos de justicia».
«Una oración diferente»: «Es la súplica a Jesús para convertir nuestras heridas en fuentes de vida y manantiales de agua viva».
«La revolución de la ternura»: «Como invitación a esa reconciliación profunda con nuestra humanidad, con la fragilidad y pequeñez de nuestra vida: “Del miedo y la violencia, solo la ternura nos rescata… nos devuelve la inocencia y nos desarma”».
“Perdónales”: «Es una invitación entender bien qué significa el perdón y a hacer nuestra la oración de Jesús en la cruz, para ser liberados del odio y el resentimiento que solo envenena el corazón y el alma».
Todas ellas se pueden encontrar con sus respectivos códigos QR dentro del libro “Te llamarán mi Favorita” y también plataformas como Spotify, Apple music y YouTube.
“Donde el buen trato es natural se te revela algo profundo de tu dignidad”
La Iglesia insiste en que la prevención, el cuidado y la reparación no son solo responsabilidades institucionales, sino un camino que construye comunidades más sanas, transparentes y seguras. Como expresa Isabel Mónaco, coordinadora de ambientes seguros en el territorio de Colombia-Venezuela, y anteriormente lo fue de España, “cuando una persona llega a un entorno en el que el buen trato es tan natural que no necesita explicación, algo profundo se le revela sobre su propia dignidad”.
Esta creación de ambientes seguros es un compromiso del Regnum Christi, que desde hace años ha ido emprendiendo acciones en materia de prevención, actuación ante denuncias, reparación y acompañamiento a víctimas, así como informes y rendición de cuentas que pueden consultarse en la web, junto al canal de denuncias y atención a víctimas.


