
Responsable de equipo | Tere, sección de jóvenes de Sevilla: “Vemos el Cielo como algo cercano, el lugar donde gozar juntas de la Eternidad”
LomásRC
Tere pasó del ECYD a la sección de jóvenes del Regnum Christi de Sevilla en bachillerato y hoy, ocho años después, sigue convencida de que “este era mi sitio”. Opositando a la Junta de Andalucía, acompaña a un equipo de unas quince universitarias y jóvenes profesionales dentro de los jóvenes del Regnum Christi en Sevilla. “Mis niñas son mis hermanas pequeñas, mis hermanas mayores y mis amigas al mismo tiempo”, confiesa.

¿Cómo sentiste tu llamada personal a formar parte del Regnum Christi?
Siempre he sentido que este era mi sitio y a medida que van pasando los años más me va reafirmando el Señor en este aspecto. Me incorporé al Regnum Christi como laica en bachillerato, relativamente pequeña. Formar parte del Regnum Christi es poder ser parte de una familia que te acompaña en todas las etapas de la vida. Y te ayuda no solo en tu camino espiritual sino también a crecer personal y humanamente; y siempre en equipo.
Mi perspectiva de qué significa ser responsable de equipo ha cambiado mucho. Antes yo sentía que era la que acompañaba a todas y ahora me doy cuenta de que es un verdadero acompañamiento mutuo.
¿Qué significa para ti ser responsable de equipo? ¿Qué pensaste cuando te lo pidieron?
Para mí ser responsable de equipo es una bendición. Mis niñas son mis hermanas pequeñas, mis hermanas mayores y mis amigas al mismo tiempo. Ellas forman parte de mi camino al Cielo.
En su día me pareció mucha responsabilidad y a día de hoy me lo sigue pareciendo. Aunque quizás mi perspectiva ha cambiado mucho. Antes yo sentía que era la que acompañaba a todas y ahora me doy cuenta de que es un verdadero acompañamiento mutuo. Ellas me ayudan a darle al Señor el primer lugar en mi corazón y a ver cómo su Palabra se hace viva en mi día a día. Y eso es una auténtica maravilla. Después de cada Encuentro con Cristo todas nos volvemos felices dándonos cuenta de que Jesús ha participado como uno más.
Formar parte del Regnum Christi es poder ser parte de una familia que te acompaña en todas las etapas de la vida
¿Cómo ayudas a que cada miembro descubra su propia relación con Dios y con el conjunto del Regnum Christi?
Para mí lo único esencial es ser muy insistente y constante con tener Encuentro todas las semanas y, a partir de ahí, es el Señor quien se encarga de hacer el resto. El Encuentro con Cristo es el núcleo central. Es el espacio que nos sostiene y nos ayuda a perseverar en vernos semana tras semana. Cada Encuentro es distinto, porque cada una llega con una realidad concreta y en un momento vital diferente. Este compartir es, sin duda, el que nos ayuda a crecer tanto a nivel personal como en equipo en nuestra relación con el Señor. Es un momento de la semana para hacer oración juntas, donde podemos aterrizar la Palabra de Dios Viva en nuestra vida personal y donde pisamos terreno sagrado de las demás porque se ponen al descubierto muchas heridas, anhelos y lo que hay en lo más profundo de cada una.
De este modo, vamos descubriendo nuestra relación personal con el Señor y, al mismo tiempo, nos sentimos parte de un equipo que camina unido dentro del Regnum Christi, donde la fe se vive, se comparte y se fortalece juntas.
¿Qué tipo de apostolados realiza tu equipo? ¿Hay alguno que haya marcado especialmente su camino?
En nuestro equipo llevamos la cuenta de Instagram @walkingtoheaven_ Es un apostolado que nació en 2020, precisamente en un Encuentro con Cristo, de un deseo profundo de querer llegar al Cielo juntas. Y tanto es así, ¡que una de nosotras ya está en el Cielo! Así que es un apostolado que realmente se ha hecho vivo en nuestro equipo y en cada una de nosotras.
Vemos el Cielo como algo cercano y como el lugar donde estamos deseando gozar juntas de la Eternidad. “En el cielo cada pregunta encontrará respuesta y cada dolor encontrará consuelo”, dice una de las frases de la cuenta. El Cielo le da sentido a todo y ahora que tenemos un buen enchufe Allí, tenemos la certeza más que nunca de que el Cielo vale la vida y es la gran meta al final del camino.

¿Cómo os acompañáis unos a otros en la perseverancia en la fe? ¿Podrías compartirnos algún testimonio que te haya conmovido o impactado especialmente?
Sin duda, una de las situaciones que más me ha marcado ha sido tener tan pronto a una de mis niñas en el Cielo. “¿Y ahora qué?” fue una pregunta constante en mi cabeza: cómo actuar, cómo afrontarlo, cómo cuidar correctamente de ellas si son ellas las que cuidan constantemente de mí… Hay situaciones para las que Dios ni te avisa ni te prepara, simplemente te da la gracia necesaria para atravesarlas y se queda a tu lado.
El año pasado fue un año duro, ninguna contábamos con algo así. Siempre hemos sido un equipo unido, pero a día de hoy lo estamos aún más, si cabe. Me atrevo a decir que incluso presumimos de tener a una amiga en el Cielo que intercede por nosotras y seguro que nos ayuda más de lo que imaginamos. Hemos aprendido que perseverar no siempre se vive desde la fortaleza y el entendimiento, sino desde las dudas, el silencio y la necesidad de estar sostenidas por un buen equipo, ante todo.
¿Puedes compartirnos alguna “buena práctica” que os ayude en la vida de equipo?
Una buena práctica que nos ayuda mucho en la vida de equipo es la constancia. Aunque seamos solo dos. Siempre hay algo que hacer en equipo: tener Encuentro, quedar para ir a misa juntas, tomarnos una cervecita… Intentamos que nuestra quedada semanal forme parte de nuestra rutina y de nuestra vida espiritual.
La oración espontánea también nos ayuda mucho. Me parece un tipo de oración súper potente para hacer en equipo, porque nos ayuda a poner en voz alta lo que Jesús ha ido moviendo en el corazón de cada una durante el Encuentro. Poco a poco estamos trabajando para que cada vez sea más fluida y aprendiendo a vivirla con más libertad y naturalidad.
- ÚLTIMAS NOTICIAS
- ÚLTIMAS NOTICIAS
- SÍGUENOS EN INSTAGRAM
- NOTICIAS RELACIONADAS
- NOTICIAS RELACIONADAS


